Y Así Voy Viviendo.

Hola, soy Roberto tengo 55 años, alegro mi vida en compañía cariñosa de mi esposa, disfruto de 2 hijos y comparto con 4 nietos. Como abuelo me pregunto ¿cómo terminarán de crecer mis nietos y de envejecer mis hijos?. Y ni se diga de mí mismo y mi esposa, lo que nos rodea nos comunica: Cohousing de seguro! Es más cool que un ancianato. ¿Qué crees? Es que de sólo pensarlo me da sarpullido. En serio.! No te rías de mí, estoy envejeciendo.

            Lo que comenta Roberto se escucha de diferentes maneras en la sesiones individuales que ofrezco. La vida contemporánea nos empuja y arroja a situaciones y lugares donde sólo sabemos correr..…cumplir…hacer y hacer …no sentir y seguir corriendo. Cada día se vive más rápido que el anterior, los días pasan volando, las semanas pasan velozmente…lo único que marca el paso y de pronto permite parar un poquitín son los días de celebraciones.

  El consumismo ha logrado establecer fechas específicas para todo. Hay día para cada persona o situación…no te salvas! Y tal vez ese sea el único tiempo que  se tiene para parar y estar con los suyos compartiendo. Sin embargo, todo es un acelere de aquí para allá en diferentes aspectos de la vida, estás de cuerpo pero no de espíritu. Puedes estar sonriendo, comiendo y saludando, pero tu escencia esta pensando “yo aquí…con todo lo que tengo que hacer” “hasta que esto se termine uff..va a ser largo” ”ni modos me va a tocar usar alguna excusa y bye ..si nó no voy a alcanzar a todo lo que tengo que hacer” Uff.

Y yo les pregunto ¿Desde qué época han dejado de estar presentes de manera consciente en el  entorno familiar? Aquí entre nos llevamos varias décadas y sólo ahora algunos se lo preguntan. Nos hemos dejado engatuzar con las frases de cajón “No hay tiempo” “No tengo tiempo” ”Quiero estar tranquilo” ”tengo que contestar correos, ver redes sociales, etc”. Y así ,  creemos que es la vida y vamos rumbo a hacer lo que me conviene, quiero, deseo o me apetece. Pensamientos con tinte narciso, ya que buscan solamente la satisfacción personal.

Al fin y al cabo qué puede pasar? Pues les cuento que puede pasar mucho. Entre otras cosas rompes la comunicación activa y el diálogo con tu familia, generando distanciamiento afectivo; rompes la posibilidad de crear o mejorar los vínculos al interior de la famlia, ya que no miras a los ojos y tampoco ofreces tiempo real (presencial y consciente). ¿Y con  los hijos?  Pues estas trasmitiendo “no eres lo más importante para mí”. Además de ser modelo de conducta negativa para ellos, los nietos y demás  integrantes de la familia y la sociedad con la que compartes.

¿Te ha sucedido? -¿ Te suena familiar? Pues no eres el único,  pasa más de lo que creemos. Hasta suena como… esta es la normalidad que estamos viviendo en estos tiempos. ? Qué me cuestionas?

Padre te invitamos a reflexionar sobre el tema “ Como padre, qué espero de mis hijos?”. Ingresa a www.seresdesarrollo.com y envia un whats app con la frase “Me interesa”. A la vuelta recibirás información. Comparte.

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *